Balance de calor


La Tierra tiene una temperatura constante, de forma que como ya sabemos, debe existir un balance entre la cantidad de radiación que entra (que no es la misma en todo el planeta) y la que sale (que más o menos sí es igual) ya que de otro modo, la Tierra estaría continuamente calentándose y enfriándose. Este equilibrio se conoce como balance de calor de la Tierra, y se produce de dos formas:

  • Balance de energía total Tierra/atmósfera: La cantidad de energía que llega del Sol debe ser igual a la que se devuelve al espacio más la que se refleja y se queda en la Tierra. De forma sencilla: la energía que entra no es ni más ni menos que la que suma de la que se queda más la que se va (la energía se conserva).

  • Balance de energía de las diferentes regiones del planeta: Como os adelantamos anteriormente, no todas las zonas reciben la mayor cantidad de radiación, pero como por el contrario, sí que se desprende la misma cantidad, existirá un exceso de calor en determinadas áreas y un déficit en otras.

Que una zona reciba más calor o menos está estrechamente relacionado con la latitud a la que se encuentra. Es conocido que las zonas ecuatoriales son las más cálidas del planeta, y lo opuesto sucede en las altas latitudes (como los polos), donde se pierde más calor por la emisión de onda larga frente a la onda corta que se recibe.

Como estas zonas no se están enfriando y calentando continuamente, se busca un equilibrio mediante el transporte de calor desde las zonas calientes a las frías y viceversa. Esta conducción del calor se produce a través de la atmósfera (vientos) y las masas de agua (corrientes) de las siguientes formas:

  1. Se produce la evaporación de agua en los trópicos, que es transportada en forma de vapor de agua hacia los polos, donde es liberado y se condensa dando lugar a la formación de nubes.

  2. El calor también se puede transportar por las corrientes oceánicas cálidas hacia los polos, como la Corriente de Brasil, o por el contrario, por las corrientes frías hacia las zonas ecuatoriales, como la Corriente de Humboldt.

  3. La actividad atmosférica de los vientos a través de fenómenos como huracanes, tornados, anticiclones, borrascas etc… también se encargan de transportar masas calientes hacia las zonas frías y de forma análoga, los sucesos opuestos.

Nos gustaría poder deciros que es un proceso tan cuadriculado como las matemáticas, pero no es así. En el balance térmico de la Tierra también intervienen más factores, como la cobertura nubosa, el ángulo de incidencia solar, la hora del día… que lo hacen mucho más complejo en la realidad.








Comentarios

Entradas populares de este blog

Deshielo de los polos

Efecto gradiente de calor en la Atmósfera

Efecto invernadero

Subida de la temperatura